Conversación mural: stencil y graffiti
Resumen
El stencil y el graffiti constituyen un fenómeno que, si bien ya existían antecedentes, irrumpe en la Argentina con la debacle de diciembre del 2001. Es decir, el descontento ante la situación económica y política en general generó manifestaciones de repudio. Ambas formas de expresión, como verdaderas unidades de creación artística, utilizan los mismos recursos que los medios de comunicación de masas, pero para transmitir un mensaje contradictorio y desorientador. En este artículo, pretendemos relevar las manisfestaciones que suceden en Córdoba Capital como comunicación “creativa”, que tienen un sinfín de recursos en cuanto a lo lingüístico y lo icónico. Puesto que llegan a esa síntesis, a esa economía de palabras y con clara intencionalidad expresiva, pueden ser tomados como prestados directamente de la publicidad misma para comunicar sus mensajes. La producción de stencil y graffiti como elementos que forman parte de nuestra cultura, no sólo inundan las zonas de menor acceso, sino que también circulan por áreas que son parte del casco céntrico, conformando pequeñas hojas de ruta para el transeúnte atento. De este modo, el graffiti y el stencil corresponden a una escritura de lo prohibido, a un género de escritura poseído por condiciones de perversión que precisamente logra decir lo indecible, en el lugar y ante el sector ciudadano que mantiene tal mensaje como reservado o de prohibida circulación social. Las opciones de quien lo lee (y a quien le afecta en alguna dimensión), es borrar, tapar o modificar, haciendo así que se pierda el énfasis del mensaje.
Palabras clave
Graffiti, Stencil, Manifestaciones, Vandalismo, Expresiones